Son muy escasos los españoles que han desempeñado un papel conocido, no digamos ya importante, en la historia de Rusia. Sin embargo, el caso de José de Ribas (1750-1800) puede calificarse sin duda de extraordinario: ninguno de los numerosos extranjeros que han puesto su talento al servicio de los zares a lo largo de los siglos cuenta entre sus logros nada menos que la fundación de una de las ciudades más importantes del país, Odessa, que llegó a ser la tercera del Imperio después de San Petersburgo y Moscú.
José de Ribas fue además un brillante militar, colaborador directo del príncipe Potemkin, ganador de batallas cruciales en la guerra contra el Imperio Otomano y merecedor por ello del almirantazgo y de la orden de San Jorge, la más alta del ejército ruso. La historia de su vida es tan sorprendente y llena de acontecimientos destacados como grande ha sido el silencio en torno a su persona y el desconocimiento de su figura.
Entrada libre hasta completar aforo.


